Donald con Bernabé Cantlon, presidente del INAMU.
En el marco de este proceso, la Secretaría de Cultura de la Nación y el INAMU entregaron a Donald la licencia para reeditar y comercializar Voz de Juventud, su primer disco, en las oficinas del Instituto. Esta entrega forma parte de la recuperación patrimonial y de la restitución de derechos sobre materiales que habían quedado paralizados durante más de 30 años en el marco del proceso de quiebra de Music Hall.
Durante la entrega, Donald señaló: “Este es un gran rescate”. Grabado en 1962 para Music Hall y editado originalmente en 1963, Voz de Juventud marca el inicio de su trayectoria discográfica dentro de la música popular argentina.
El álbum incluye canciones como “Desencadena mi corazón”, “Hermosos ojos azules”, “Eres el demonio disfrazado”, “Tercera luna”, “Soy como soy”, “Roberta”, “Lluvia de primavera”, “Porqué, porqué”, “Verás que pasará”, “Gina”, “Globos de color” y “Entre las plumas de una golondrina”.
El artista recordó que hizo su debut como cantante en 1960 en el show de Antonio Prieto, transmitido por Canal 13, y que en 1963 ingresó al elenco estable de Ritmo y juventud, ciclo que se emitía los domingos por Canal 11, donde permaneció durante dos años consecutivos.

Cintas recuperadas por el INAMU
Donald Clifton McCluskey, conocido artísticamente como Donald, nació el 9 de julio de 1946 y proviene de una familia con historia musical en la Argentina. A lo largo de su trayectoria registró canciones como “Tiritando”, “Scaba Badí Bidú”, “Verano Naranja” y “Compañeros”. También participó en películas como En una playa junto al mar y Siempre fuimos compañeros, y llegó al público infantil a través de producciones vinculadas a Manuel García Ferré.
Con estas publicaciones, el INAMU continúa ampliando el acceso público a obras recuperadas del patrimonio musical argentino mediante su distribución en plataformas digitales.
El catálogo recuperado de Music HallEl
Instituto Nacional de la Música (INAMU) recuperó el histórico catálogo discográfico que perteneció a Sicamericana, sociedad anónima que se desempeñaba comercialmente a través de los nombres Music Hall, Sazam y/o TK. Este catálogo, que cuenta con más de 2.500 discos nacionales, estuvo paralizado dentro de un proceso judicial de quiebra desde 1993. A partir de ese año, y hasta la acción del INAMU, los discos estaban imposibilitados de ser reeditados, impidiendo también que se generen recursos económicos para sus intérpretes, pese a que ellos fueron quienes realizaron esas grabaciones.
Obras emblemáticas de nuestro folclore, tango, chamamé, música clásica, popular y rock
Uno de los objetivos del INAMU en la recuperación de tan importante patrimonio de la cultura argentina, es que los intérpretes principales de estos álbumes puedan administrar la reedición de los mismos, en el formato de comercialización que deseen. Para esto, el Instituto les otorgará una licencia hasta que finalice el plazo que la Ley establece (70 años luego de fijado el fonograma).